En el artículo la autora sugiere los aspectos a tener en cuenta para desarrollar las capacidades cognitivas a lo largo de la vida.
El envejecimiento cerebral es un proceso dinámico, en el cual la motivación y las emociones tienen gran importancia en las capacidades cognitivas (procesamiento de la información y el conocimiento). El estrés y la depresión influyen en dichos procesos cognitivos, por lo que la gran pregunta es: ¿Un anciano con deterioro cognitivo, con o sin depresión, evolucionará o no a una demencia? Esta incógnita no está aún resuelta por la ciencia.
El aumento de la esperanza de vida al nacer, de 72 años para los hombres y 79 años para las mujeres, hace creciente el interés por el envejecimiento normal y las patologías relacionadas con la vejez. Existen patrones anatómicos, neuroquímicos, neurofisiológicos y cognitivos relacionados con el envejecimiento cerebral, que aún están siendo investigados, ya que existe una débil frontera entre envejecimiento normal y patológico.
El cerebro envejece en forma asincrónica, es decir, en distintas áreas el envejecimiento puede ser mayor que en otras, esto explicaría el por qué de las fallas de la memoria de corto plazo, mientras que la memoria de eventos pasados se mantiene por mucho más tiempo.
El envejecimiento patológico se refiere a los cambios que se producen como consecuencia de enfermedades, malos hábitos, etc. que no forman parte del envejecimiento normal y que, en algunos casos pueden prevenirse o son reversibles.
El envejecimiento saludable lo obtienen aquellas personas mayores que favorecen la promoción de su salud física y emocional, esto se logra practicando ejercicio físico, manteniendo hábitos de vida saludables, entrenando sus capacidades cognitivas y fomentando su autonomía, de forma que eviten la dependencia y el aislamiento, con el establecimiento por ejemplo de redes sociales.
Es de amplio conocimiento lo que uno debe hacer para mantener la salud física, por lo cual me enfocare en lo que podemos hacer para mantener la salud emocional y el entrenamiento de capacidades cognitivas.
La salud emocional puede mejorarse y en cierta medida depende de que nosotros mismos nos propongamos hacerlo.
Realizar actividades que nos agraden y relajen es una tarea indispensable para el bienestar emocional, así como también, aceptarnos a nosotros mismos tal como somos y aprender a querernos, siempre teniendo en vista que uno puede proponerse mejorar y crecer como persona. Liberarse de excesivas preocupaciones es también una excelente forma de cuidar la salud emocional, tratando de ocuparse de las cuestiones que están a nuestro alcance resolver y dejando que las personas a nuestro alrededor se ocupen de sus problemas en vez de ir por la vida cargando con los problemas de los demás, ya que esto con el tiempo puede transformarse en una mochila muy pesada y es una de las fuentes de estrés más habituales de ver.
Expresar los sentimientos positivos se transforma en una práctica en extremo gratificante cuando lo incorporamos como habitual, ya que nuestro entorno responde de una manera positiva también, reforzando nuestra autoestima haciéndonos sentir queridos por quienes nos rodean.
Desde el punto de vista cognitivo, debemos tener en cuenta que olvidar con la edad es algo normal, pero no por eso debemos dejar de ejercitar nuestras funciones mentales superiores, ya que esta actividad puede retrasar el deterioro cognitivo en forma considerable.
Realizar actividades mentalmente estimulantes es la forma de retrasar el deterioro cognitivo, pudiendo además mejorar la capacidad de afrontar o compensar los cambios asociados con algunas enfermedades que tienen una base orgánica como las demencias.
Rompecabezas, crucigramas y sopas de letras, ayudan a fortalecer la memoria y son divertidas y relajantes. Realizarlas de a dos o en grupo además ayuda a sociabilizar.
Realizar cálculos mentales beneficia el proceso del pensamiento y es aplicable en cada momento de nuestro día, podemos calcular cuantos minutos faltan para llegar a un destino y llevar la cuenta mentalmente de las compras del supermercado. También podemos aprender a hacer sudoku, este es un juego de números popular que puede mejorar las habilidades de solución de problemas y está disponible para todos los niveles de habilidad, desde principiantes hasta avanzados. Cualquiera de estas actividades será beneficiosa, e intercalarlas nos ayudará aún más.
Muchas veces estas actividades se indican ante síntomas incipientes de algunas enfermedades, pero es importante tomar conciencia de que podemos comenzar a cualquier edad incorporándolas como una rutina, que nos ayudará a la prevención de patologías y a envejecer de manera saludable.
Dra. Paola Desiervi Quiroz – Psiquiatra – MP 30937 – Miembro de Fundación Clínica de la Familia