Hace poco tiempo se ha logrado el consenso científico de definir y abordar el juego compulsivo como una adicción. Implicancias en la terapéutica.

Debido a las similitudes que la ludopatía y la adicción al alcohol y otras drogas tienen entre sí, se ha definido que el fenómeno adictivo es único, independiente de la sustancia o actividad adictiva. Lo que tienen en común, es la tendencia a obtener un determinado estado vivencial, que se busca por el consumo de sustancias, o por la euforia y el vértigo de la acción de jugar con apuestas.

La ludopatía durante años, se la categorizaba como un trastorno del control de los impulsos. Desde 2013, se encuadra, en los manuales diagnósticos, dentro de los trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos. Por tanto, se considera a la ludopatía una enfermedad mental, y como tal, necesita tratamiento.

La ludopatía o juego compulsivo tiene como patrón central la incontrolable necesidad de mantener el juego por apuestas, a pesar del perjuicio que ocasiona en su vida.

En raras ocasiones, el juego se convierte en un problema con la primera apuesta. La ludopatía progresa con el tiempo. De hecho, muchas personas pasan años disfrutando de los juegos de azar social, sin ningún problema. Pero puede suceder que durante períodos de estrés o depresión, el impulso de jugar se convierta en algo abrumador, y una persona, habituada a jugar, se trasforme en alguien obsesionado con el juego y las formas para conseguir dinero.

Para los jugadores compulsivos, la motivación de las apuestas no es el dinero, sino la emoción de le genera. Mantener el juego emocionante implica tomar riesgos cada vez más grandes y hacer apuestas más grandes. Esas apuestas pueden implicar sumas que no pueda permitirse perder. A diferencia de la mayoría de los jugadores casuales, los jugadores compulsivos se sienten obligados a seguir jugando para recuperar su dinero, un patrón que se convierte cada vez más destructivo en el tiempo.

Debido a que la negación caracteriza del comportamiento adictivo, puede ser difícil para que el jugador compulsivo reconocer que tiene un problema y buscar tratamiento. Por ello, es muy importante la participación de la familia, amigos o compañeros de trabajo, en el reconocimiento del problema y la advertencia de que el juego está fuera de control, cuando se dan las siguientes situaciones:

  • Afecta a las relaciones familiares, las finanzas o la vida laboral
  • El jugador dedica cada vez más tiempo y energía a actividades de juegos de azar
  • Ha intentado, sin éxito, detener o reducir en su juego
  • Intenta ocultar su juego a familiares y otras personas
  • Recurre al robo o fraude para conseguir dinero
  • Pide a otros a que lo saquen de los problemas financieros

Lo que hace que alguien comience y mantenga la conducta de apostar compulsivamente, al igual que otros problemas de salud mental, puede tener origen multicausal, es decir, ser consecuencia de una combinación de factores biológicos, genéticos, psicológicos y ambientales.

El tratamiento de la ludopatía es complejo ya que la mayoría de los jugadores tiene dificultades para admitir que tienen problemas con el juego. Habitualmente la familia o el empleador presionan para que inicie tratamiento y posteriormente el paciente adhiere al mismo, cuando comienza a recuperar la sensación de control y sanar las relaciones dañadas, además de sus finanzas.

Lo más utilizado en el tratamiento para la ludopatía es un abordaje integral con psicoterapia cognitiva-conductual que le ayudará a desarrollar habilidades para reducir el impulso a jugar y a identificar las creencias irracionales y negativas, para reestructurarlas por otras más funcionales y saludables.

Otro componente, coordinado por psiquiatras, es el tratamiento farmacológico, con antidepresivos y estabilizadores del estado de ánimo, que pueden ayudar a los problemas que a menudo acompañan a la ludopatía (como la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo) pero no específicamente a la ludopatía. Los medicamentos llamados antagonistas de los narcóticos, que se han mostrado ser útiles en el tratamiento de abuso de sustancias, pueden ayudar a tratar la ludopatía.

Algunas personas encuentran en los grupos de ayuda mutua, como Jugadores Anónimos, una parte útil del tratamiento. Como así también solicitar la autoexclusión de los casinos.

Lic. Amado Pauletti. Psicólogo – M.P. 2154

Especialista en adicciones

Presidente de Fundación Clínica de la Familia


Nota publicada en Diario Puntal el sábado 25 de noviembre de 2017.

Informar para la Salud - 05-08-17


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